Tendencia crece en el mercado

LAS POSIBILIDADES QUE OTORGA EL CANJE DE PROPIEDADES

A pesar de que es una acción realizada mayormente entre corredores de propiedades, los dueños finales de los bienes raíces se ven altamente favorecidos al reducir los tiempos de espera y quizás en encontrar exactamente la casa o departamento de sus sueños.

El canje de propiedades es una buena y eficaz alternativa para efectuar con rapidez una operación de compraventa.

Este sistema consiste principalmente en el intercambio entre corredores de propiedades, quienes representando a sus clientes, logran ponerse de acuerdo en todos los aspectos y acciones que involucra la venta o arrendamiento de una propiedad.

“El canje es un mecanismo extremadamente útil dentro del accionar de los corredores de propiedades. Particularmente, en lo que dice relación con la compraventa. Sin embargo, el arrendamiento no está ajeno a esta práctica. Desde luego, los corredores de propiedades requieren de referencias mutuas respecto a la calidad ética y profesional que los ha marcado durante su trayectoria profesional”, dijo Sergio Cereceda, Past-President de Coproch (La Asociación Gremial de Corredores de Propiedades de Chile, Cámara Inmobiliaria) y socio de la Asesoría Inmobiliaria Abrace.

Según el personero, es posible observar el aumento de transacciones mediante el sistema de canje, que se ha extendido entre sus asociados.

“Los beneficios son que el corredor puede dar el mejor servicio posible a su cliente, con más alternativas posibles que ofrecer”, agregó Carmen Vergara, directora de Acop (Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios).

Vergara también recalcó el papel del corredor de propiedad, que en este caso es primordial su honestidad y transparencia respecto a sus pares y frente al cliente.

ACCIÓN CONJUNTA QUE AHORRA TIEMPO

Otra de las ventajas que representa el canje de propiedades es el acortamiento en los plazos de espera, tanto para el vendedor, arrendador o requirente del bien raíz.

“Los corredores también se benefician, pues, cada uno de ellos ha dado muestras concreta a sus respectivos clientes, que han privilegiado la solución de la compraventa respecto a su legítima comisión, reduciéndola, en algunos casos, significativamente”, explicó Cereceda.

“Obviamente, se amplía el abanico de compradores y con eso se produce una apertura en la posibilidad de propiedades. Es posible que alguien tenga la propiedad especial que se anda buscando y de esa forma efectuar el canje rápidamente”, aportó Vergara.

El esfuerzo que implica la gestión de venta se puede dividir por dos, pues cada uno de los corredores actúa por cuerdas distintas, satisfaciendo distintos requerimientos. Por ejemplo, uno se encargará de la tramitación ante el organismo financiero y satisfacer las exigencias requeridas. El otro, hará los trámites ante organismos otorgantes de certificaciones, como el Serviu, Archivo Judicial, informes comerciales, entre otros.

“Esta acción conjunta, de actuar distribuyendo cargas de trabajo para cada uno de los corredores, se traduce en un acortamiento de plazos de espera para el cliente de ambos” afirmó Cereceda.

Vergara acotó que se amplía enormemente el espectro de interesados en comprar, pero es importante que el corredor realice la operación de canje hasta el final en todos sus aspectos legales y financiamiento.

Otro aspecto importante para el dueño primario de la propiedad en este caso es la comisión que obtiene el corredor por sus servicios.

“Este es un factor, que generalmente es desconocido por el cliente, hay corredores que informan de lo que están realizando y otros, simplemente lo omiten”, comentó Cereceda, para quien no se debe ocultar nada en ese sentido al cliente.

“Sin haber una regla exacta al respecto, lo corriente es un 60% para el corredor base, es decir, aquel que tiene el mandato de venta y/o arriendo del cliente; el 40% es el corredor que aporta el cliente que desea comprar o arrendar. A veces, algunos corredores base, retienen hasta un 10% bajo el concepto de gastos operacionales”, declaró.

Por cierto, los porcentajes señalados son elásticos y se acuerdan en función de numerosos parámetros: tipo de propiedad, valor de venta o arriendo, tiempo en la cartera del corredor base, dificultad de colocación de la propiedad en el mercado, concluyó Cereceda.